El regimen parlamentario
Tiene una larga historia que debe ser profundizada por el dirigente cooperativo. A través de esa historia se podrá entender la importancia del desarrollo de las formas democráticas, la importancia del diálogo, del foro, del parlamento que contiene las ideas para el desarrollo futuro de la sociedad. En todos los actos de la cultura occidental, el régimen parlamentario está ligado a la materialización de la democracia. La Revolución Francesa en su itinerario de lucha contra la monarquía lo enriqueció, le permitió a la palabra ocupar el lugar del faro que orienta la navegación de la inteligencia.
La democracia
Entendida como el Estado, como la organización que reconoce la decisión de la mayoría sobre la minoría, tiene en la palabra, en el habla, en el parlar, en el parlamento, el medio de fijar las ideas que deben ser aceptadas y llevadas a la práctica. La democracia es así, el Estado, la Organización Social que reconoce la voluntad mayoritaria.
La Asamblea Solidaria debe ser considerada entonces, como un régimen para parlar, hablar, predicar, conversar, meter baza y sotarla sin hueso. La Asamblea Solidaria se convierte así en parlamento, se instaura en el habla, en el idioma que abraza las ideas de desarrollo social. Es la máxima organización parlamentaria de la entidad.
Los asistentes
Como asociados hábiles que la componen, deben comportarse como verdaderos parlamentarios. Para ello deben formarse en las reglas, en los principios y en los métodos del régimen que da voz y voto a los asistentes, que les permite sacar de adentro lo que afuera florecerá en acciones de bien para los asociados.
Esa es una tarea permanente de los Comités de Educación, formar, capacitar y actualizar a los asociados en este régimen cuya esencia es la inteligencia vestida de habla, de oración bien tejida con las palabras de la libertad.
Comisión Organizadora de la Asamblea
La realización de la asamblea general es una tarea compleja. Son muchas las actividades y el sinnúmero de detalles que hay que tener en cuenta.
Generalmente nuestras entidades declinan estas actividades en el personal administrativo y en el gerente, tal es el caso de la secretaria, los asistentes y demás personas que por esta época, se cargan de funciones que ellos realizan con muy buena voluntad, pero que en la práctica, los congestionan, colman y atiborran su labor, teniendo efectos negativos en el proceso pre asamblea e incluso en su desarrollo.
Finalmente, la realización de la asamblea y su labor de organización y preparación constituyen una coyuntura educativa fundamental para el proceso de desarrollo solidario. Aprovecharla satisfactoriamente es uno de los objetivos de un buen dirigente cooperativo. |