En lo corrido del año 2010 el panorama económico nacional continúa presentando síntomas de mejora en materia de producción, pese a la incertidumbre propia de un periodo pre electoral.
Por su parte, el comportamiento de los precios no se ha ajustado a los pronósticos de comienzo de año y, en consecuencia, las metas macroeconómicas en esta materia continúan siendo las mismas.
Expectativas como el repunte en la producción, el fenómeno del Niño, la incertidumbre preelectoral, las bajas tasas de interés, entre otros, condujeron a plantear un panorama de inflación al alza, incluso en los primeros meses del año. Sin embargo, no todas las situaciones se dieron. Por ejemplo, el fenómeno del Niño no fue tan dramático y, por tanto, los precios de los alimentos no han sufrido variaciones considerables; el dinamismo de la economía no se ha dado con fuerza y el crédito apenas comienza a recuperarse en el país. Incluso, la estabilidad del dólar ha influido para que el componente inflacionario de los productos importados no genere presiones adicionales sobre los precios.
No obstante, los retos para el sector cooperativo siguen siendo de gran envergadura en materia financiera, por la competencia misma con entidades financieras tradicionales; en materia de aseguramiento por la difícil coyuntura de empleo; en el sector agropecuario por la incertidumbre climática y los tratados de libre comercio que podrían afectar al sector lechero, y en transporte, por el avance de los sistemas integrados, para mencionar algunos de los más relevantes. |