… Cuando se examina todo el contexto que conlleva nuestra “doble naturaleza”, el factor empresa se podría ver amenazado no solo por la concepción financiera de los aportes sociales; surge además la prioridad de satisfacer las necesidades de la base social, gestión que se mide bajo lo que conocemos como “balance social”.
Los servicios sociales surgen de la naturaleza misma de nuestras empresas como el más importante eslabón que diferencia el modelo cooperativo del capitalista ó privado, en el sentido que a cambio de no distribuir utilidades, los excedentes se revierten preferentemente a través de servicios a costos muy competitivos y en el acceso a un prisma de posibilidades que incluyen toda la escala humana de necesidades, las cuales son comunes en lo que a educación y a solidaridad se refieren pero heterogéneos en las otras necesidades a cubrir, diversidad que depende de los objetivos organizaciones y del perfil de asociados por atender.
Cuando estudiamos las NIIF relacionadas con este tipo de elemento financiero, nos encontramos con un instrumento al que aparentemente le faltan ingredientes para no dejar dudas sobre su clasificación como pasivo, pero en mi concepto, en los párrafos 4.15 a 4.19 del nuevo Marco Conceptual del IASB se despejan estas dudas.
Destaquemos algunos apartes para defender esta teoría: |